Como una de las clínicas dentales de Pineda de Mar queremos dedicar este nuevo post a ver en qué casos podría haber que colocar una corona dental. ¿Sabes qué son exactamente? ¿Qué materiales usan los protésicos dentales en su fabricación? Lo vemos en las siguientes líneas.


La corona es una prótesis que va colocada de forma fija, al contrario de lo que ocurre con las removibles. Dicho de otro modo, una vez puesta el paciente no se la puede quitar ya que va cementada sobre el diente o el implante. Cubre completamente el diente destruído. También se usan para mejorar el aspecto, la forma o la alineación de la pieza. En la Clínica Dental Les Mèlies te recordamos que a día de hoy el color de las coronas de porcelana o cerámica es prácticamente igual que el de los dientes naturales. 


Como decimos, se puede optar por colocar una corona en varios casos. Por ejemplo, de cara a evitar que un diente debilitado se acabe fracturando, para reparar uno fracturado, para colocar un puente, para cubrir un implante dental o tras una endodoncia (tratamiento de conductos). Si al paciente le faltan uno o más dientes será más recomendable, en vez de una corona dental, un puente. De este modo no habrá desequilibrio ni problemas en las encías o trastornos de la articulación temporomandibular (ATM). Los dientes que sirven para anclar el puente son los pilares. El diente de reemplazo que va en el espacio faltante es el póntico. Como una de las clínicas dentales de Pineda de Mar te recordamos que este se une a las coronas que cubren los dientes pilares. Ten en cuenta que la corona o el puente te pueden durar durante toda la vida. De todos modos, pueden aflojarse. Como es lógico, una pauta para alargar la vida útil de estas prótesis es mantener una correcta higiene bucodental.